viernes, 1 de junio de 2012

PAUSA

Ha llegado el momento de confesar que no encuentro absolutamente nada interesante en el baúl (léase cerebro) correspondiente al  lustro 1999 /2004. La placidez del retiro a orillas de la playa en compañía de una mujer maravillosa, ha debido ser tan reconfortante que el cerebro se tomó una buena temporada de descanso. Tan solo recuerdo las tremendas disputas entre los partidarios de que el siglo XXI empezaba el 1º de enero del 2000 y los que lo situaban en el 1º de enero del 2001. Tampoco he olvidado que el Sr. Aznar llevaba la dirección de España con bastante acierto.

Aprovecharé pues, esta pausa, para recordar algunos aspectos de mis años mozos que olvidé apuntar en su momento.

(A) LECTURA
     Durante mi infancia era un apasionado lector de las novelas de Emilio Salgari, Julio Verne y Edgar Rice Borrougs. De este último escritor, prolífico como ninguno, devoré sus infinitas aventuras de Tarzán. Tampoco me perdía la colección "Hombres audaces", de Molino:


De la colección prefería estas tres:


La Sombra

Ya algo mayor, mi padre me aficionó a Bruno Traven, Cornell Woolrich y Bento Pérez Galdós, del que leí con fruición, sus "Episodios Nacionales". También me recomendó a Julio Camba y a Fernández Florez. Yo por mi cuenta descubrí a Tom Sharpe.

(B) CINE
      Estoy casi seguro de que ninguno de los lectores tuvo el placer de disfrutar  las películas mexicanas de los hermanos Soler:  Domingo, Fernando, Andrés y Julián;  ni de Tintán y su carnal Marcelo, ni de Fernando Soto "Mantequilla" o lloró con Sara García. En Venezuela se consumían grandes cantidades de películas mexicanas y yo, como gran aficionado al cine, me tragué una buena ración de éllas.

La gran Sara García con Joaquín Pardavé

Tampoco eran moco de pavo las películas de Libertad Lamarque, como la que sigue:


Es una pena que no haya encontrado ningún cartel de la famosa película de Fernando Soler "Lo que solo el hombre puede sufrir" El argumento era muy sencillo: don Fernando sale una noche de pachanga a un conocido bar de alterne en ciudad de Mexico y allí se encuentra a su mujer y a su hija ejerciendo el oficio más antiguo del mundo. Una película estremecedora.

Asombrosamente, algunas de esas películas las dirigió el mismísimo Luis Buñuel, como la que sigue a continuación ("La ilusión viaja en tranvía"):
Fernando Soto (Mantequilla) era uno de los protagonistas

Por supuesto que mis favoritas eran las de Cantinflas, ese genial precusor de la moda del pantalón bajo. Una de las más graciosas fue "Los tres mosqueteros" y la escena de Cantinflas con Luis XIV cuando le dice: "¿Nos echamos el otro, don Luisito?".





Quiero dejar esta escena en homenaje a mi recordado cuñado y amigo Santiago Clavell.

(C) MÚSICA

Además de mis conocidas aficiones por el flamenco, me gusta todavía más la llamada música clásica. No  toda, pues algunos compositores me resultan demasiado duros de roer. Siempre he disfrutado escuchando la música de  Grieg, Bethoven, Tchaikovsky y otros de la época romántica.

Aquí reproduzco algunas de mis  favoritas para cuando vuesas mercedes tengan un rato libre. (Hago constar que no es obligatorio escucharlas):
















11 comentarios:

  1. Buenos ruídos los que gustaba de escuchar, Don Bwana.
    De aquella de "Los Tres Mosquiteros" aún recuerdo, además de la frase que cita la que le dice al cardenal cisneros = "Aunque de rojo os vistáis, no me despistaís, porque os conosco, mosco".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Había olvidado lo de "Os conosco mosco"; célebre frase con la que nos divertimos mucho los amigos. La otra, que menciono en mi relato, "¿Nos echamos el otro, .....?" se hizo célebre entre mis cuñados y yo. Al querido don Santiago le llamábamos "don Luisito".
      Cantinflas era único, lástima que, en sus últimas películas, abusara de un moralismo cargante.

      Eliminar
    2. Diculpe, he puesto "cardenal Cisneros" en vez de CARDENAL RICHELIEU.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Pues ahí nos vamos viendo, como diría Cantinflas.

      Eliminar
  3. Cantinflas todo un genio. Tanto que nuestro ex-presidente Gonzalez le imito la técnica y cantinfleaba muy bien. ¿Su cuñado es el que tenia cinco hermanos y cinco hermanastros?.
    Saluditos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí señor, don Felipe debía ser un gran admirador de Cantinflas.
      Y, en efecto, es el mismo cuñado, un gran tipo en todos los sentidos.
      Saludos

      Eliminar
  4. Amigo Tella, la frase en concreto de la versión cantinflesca de "Los Tres Mosqueteros"*, que la llevo clavada en la memoria desde hace un número obsceno de años es:

    "Que os conosco, mosco, pero a mi no me picáis aunque de rojo vistáis".

    Y el cardenal Richelieu estaba interpretado por el actor español Ángel Garasa, insuperable secundario de muchas de las películas del cómico mexicano.

    Pero eso es secundario. Lo principal, lo que me ha dado en tout l'oeil, es ver las portadas de "La Sombra", "Doc Savage" y "Bill Barnes".

    A lo mejor puedo darle una sorpresa al respecto, estimado "Bwana" (consúltele a su hija Elvira).


    *Y una pequeña precisión, sin ánimo de tiquismiquear, faltaría más. El rey con quien conversa el "peladito" D'artagnan es "Luisito", claro... Pero el XIII, no el XIV

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no sabe la alegría que me da que alguien conozca a los inigualables Doc Savage, La Sombra y Bill Barnes. ¡Hasta había llegado a temer que fueran fruto de mi imaginación!
      Efectivamente, "don Luisito" era Luis doce más uno. Es probable que, inconscientemente, por mi antipatía a ese número, le haya sumado cien años más.
      Agradecido por su visita

      Eliminar
  5. Recibida y enviada la sorpresa, Nicolasa :)
    Nunca he visto la película de Cantinflas, pero ese "os conosco, mosco" lo he oído mil veces en casa. Me dispongo a poner los vídeos de música de fondo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también "os conosco mosco".
      Disfrute de los vídeos.

      Eliminar