miércoles, 6 de junio de 2012

DE VUELTA A LOS USA

En noviembre de 2006 me dirijo nuevamente a los USA pero ya con la lección aprendida. Viajaré en clase "business" el trayecto trasatlántico. El viajecito es complicado, pues tengo que ir por carretera de Benissa a Alicante, coger el vuelo a Madrid. conectar con American Airlines a Miami y tomar un vuelo de allí hasta Jacksonville. Maite no ha querido acompañarme a pesar de mi insistencia.

Los inconvenientes y molestias habituales inherentes a los viajes por avión no los contaré en esta ocasión, porque me repetiría. Algo diferente ha sido, por supuesto, la acomodación en clase "business"; no puede compararse con la jaula de grillos de la clase "turista" y vale la pena el desembolso económico. Más espacio, trato exquisito y acceso al vater sin ningún problema. Las 9 horas del viaje transcurren plácidamente.

Al llegar a Miami he conectado directamente con un vuelo a Jacksonville, esta vez sin avisar a mi sobrina María Luisa, ya la veré a la vuelta.
El avión, de la línea American Eagle,  me deja un poco mosca; creía que esos aparatos a hélice ya no volaban y menos en los USA. De todas maneras me lleva a mi destino en menos de dos horas, bien entrada la noche.


Pillo un taxi y tarda cási el mismo tiempo del vuelo en dejarme en el hotel. Esto es gigantesco
El Best Western hotel  está convenientemente situado frente a la playa de Jacksonville. Es modesto pero con las comodidades típicas de los hoteles de este país; cafetera eléctrica con sobres de café, obsequio de la casa, máquina expedidora de hielo en el pasillo y nevera o maxibar.


A la mañana siguiente alquilo un poderoso Chevy en una agencia cerca del hotel para dirigirme a la dirección que me ha dado Pablo. Me he metido en un buen lío pues no me había percatado de las enormes distancias que hay que recorrer para ir a cualquier sitio en esta gigantesca ciudad. El plano que he conseguido tampoco me aclara las cosas:

Campus de la universidad de Jacksonville
Afortunadamente, gracias a mi habitual simpatía y conocimientos del inglés, he ido recibiendo instrucciones por parte del amable personal de algunas gasolineras y consigo localizar la entrada al campus:


Tras un largo recorrido por arboladas e interminables avenidas, paso al lado de un campo de deportes y me encuentro con un grupo de estudiantes que terminan de aclararme la dirección que busco. Resultan ser unas atletas atentísimas y de aspecto muy saludable. Han interrumpido sus ejercicios para atenderme:


Finalmente he localizado a Pablo y resolvemos ir a un restaurante que me recomienda, el "Joe´ s Crab":



El local no es demasiado elegante, pero sirven unas raciones de cangrejo de Alaska espectaculares. Estos enormes cangrejos son como centollas gigantes y con un sabor exquisito simplemente cocidos.


Una racioncita de cangrejo real

Por la tarde hacemos una visita a una típica heladería y yo escojo un pedazo de tarta helada. Deliciosa, aunque no puedo terminarla por su enorme tamaño, pero la dependienta está atenta y me facilita un envase especial para que me lleve el sobrante. Pueden observarla Vds. a continuación (la tarta):



Ha sido una experiencia muy satisfactoria y me quedo tranquilo al comprobar que mi nieto está aprovechando el tiempo e integrándose completamente en el sistema educativo americano. Ha valido la pena le inversión.

Después de unos días muy agradables con Pablo, celebrando su 19 cumpleaños y repitiendo, por supuesto, en el Joe´s Crab", regreso a Miami. Pasaré un par de noches  en el hotel Waldorf Towers, en Southern Beach.


Un verdadero embarque de hotel, en medio de toda la pachanga de los alrededores de la enorme playa. Ya di mi opinión sobre el sitio en "Tripadvisor", poniéndolos a caldo.

Por la mañana me recogen María Luisa y sus padres, José Luis y Milagros que han venido de Venezuela. Me llevan a conocer el nuevo piso de mi sobrina, situado  en una zona estupenda y con todas las comodidades típicas de los americanos acomodados. Me llama la atención que tengan lavadoras y secadoras de ropa en el sótano para uso de los inquilinos, lo que evita tener que comprar esos electrodomésticos que tanto abultan. Están en plena celebración del "Día de Acción de Gracias" y me invitan al clásico pavo.
José Luis, mi cuñado, siempre ha tenido una inteligencia asombrosa, con un dominio profundo de las matemáticas y de la economía.  Está al tanto de las cotizaciones de la bolsa  y me deja con la boca abierta con su conocimiento de la situación de las empresas españolas. Ha logrado reunir un capital decente gracias a su fábrica de perfiles de aluminio en Venezuela y de sus inversiones en bolsa. Una persona excepcional, no me cabe la menor duda y con la que me he llevado siempre estupendamente bien.

A las 4 de la tarde del viernes 24 me llevan al aeropuerto, donde embarcaré en el vuelo de American a Madrid.

Un viaje francamente satisfactorio.

12 comentarios:

  1. Qué excursiones se monta señor Bwana cada vez que le entra la nostalgia de sus infantiles exodos forzosos.

    Los detalles que da sobre las costumbres gringas me resultan algunos conocidos y siguen asombrándome. Como eso de llevarse la comida no injerida pero pagada, tanto en restaurantes como en comedores de hoteles, las distancias desde cualquier punto a cualquier próximo lugar, o los viones de hélices que usan en el interior de Usa para trayectos no internacionales.

    Comprendo que para Ud. desplazarse de MadriZ a Bilbao o a Donostia debe de ser como para mí ir de casa a la playa, que la tengo a 50 metros.

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    1. Las excursiones, ahora, se han recortado dramáticamente. Se acabaron los viajes trasatlánticos en avión y los idem por barco. Los primeros, por prescripción facultativa y los otros porque los llamados cruceros van demasiado llenos de gentes. Se acabaron aquellos "ocean liners" que lo llevaban a uno de continente a continente y que tanto disfruté años atrás.

      Donde no llegue el tren o un coche es territorio vedado para servidor. Hace un par de años utilicé este sistema para visitar Florencia y Roma, famosos lugares que aún no conocía. Y se ve todo mejor que en el vion.

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  2. Creo que el antropopiteco de Marinaleda también ha descubierto el encanto y la diferencia de la clase business, aunque sin quitarse la palestina del cogote jeje

    Si llevara sus andanzas estaría muertita Don Bwana, un abrazo

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    1. La gran diferencia está en que uno no utilizó fondos públicos para comprar el billete. Aflojó la cartera a base de bien.

      No exagere Vd. doña Maribeluca; tantas andanzas se deben, simplemente, a una avanzada edad.

      Un abrazo

      PS: Este negocio se cierra mañana.

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  3. Un no parar, Bwana. No me subo yo a un avión de hélice ni loca.
    Aunque las excursiones se hayan recortado, tiene la videoconferencia, más barata y cómoda.

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    1. No se va a creer que el artilugio, ése a hélice, tenía asientos de seminicuire, rotos.
      Éso de la video conferencia no me gusta, me da yuyu.

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  4. Controlando señor Bwana, o fue una disculpa para hacerse un viajecito.

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    1. Cualquier excusa vale, aunque en ese caso fue justificada.

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  5. D . Bwana, es usted un GPS humano.
    Atreverse a conducir por USA, con los semaforos que colocan tan absurdamente, las enormes autopistas y en Florida con esa planicie en la que es imposible orientarse!
    Es usted superBwana.
    Le felicito y le mando un abrazote

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    1. Un GPS algo chungo; no sabe Vd. las perdidas que me eché en Jacksonville. En el mismo Madriz todavía no me atrevo a circular por esos túneles que dan a la M-40 ó a la M-50, según caiga.
      Un abrazo

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. bueno su viaje en depor rojo y los vuelos en bimotor.....escalofriantes ¿..?
    Es un valiente, y siempre investigando los sitios pichis..;)

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